Un poco de mi.

Mi foto
Lince., Lima., Peru
Estudia periodismo porque no es muy bueno en el fútbol.

martes, 24 de mayo de 2011

Nuestra prensa de verguenza


El papel de la prensa peruana en la segunda vuelta electoral.
Por: Luis Enrique Pérez Pinto.
“El periodismo puede ser la más noble de las profesiones o el más vil de los oficios”, esta frase la dijo alguna vez un destacado periodista peruano, Luis Miro Quesada de la Guerra. Pues no le faltaba razón, el periodismo mal usado en esta segunda vuelta electoral se ha convertido en el más vil de los oficios, para vergüenza de todos, pero no para vergüenza de ellos, los periodistas.
La segunda vuelta electoral a sacado a flote que la comunicación hace buen tiempo que se convirtió en negocio y que el criterio periodístico no vale nada comparado con los intereses económicos, aquellos que –lamentablemente- controlan las líneas editoriales de los grandes medios de comunicación y que son vasallos de otros intereses aún más grandes que sus medios.
Un gran círculo de ‘periodistas’ peruanos de hoy ,han olvidado las virtudes básicas de un periodista, se ha dejado de lado la imparcialidad, la neutralidad, el ser simplemente un veedor entre tanto político y no convertirse en uno más, y lo más importante, refrescar la memoria al lector, oyente o televidente.  Lo peor de este caso, es que estos periodistas han perdido su mayor de los valores, su credibilidad, y han dejado una evidente decepción en la ciudadanía, y lejos de hacer un mea culpa, se enorgullecen de tan pobre labor, que evidencia que mientras le paguen bien la opinión de su público no interesa, simplemente ellos no saben, su opinión vale más porque son los líderes de opinión.
En un análisis más profundo podría asegurar que en el Perú, el periodismo ha caído al nivel más deplorable de la historia periodística. Hace unos años a finales de los 90’s, este escenario era totalmente imposible de siquiera imaginar. El periodismo en ese entonces era valiente y combativo, como debe de ser, sobretodo profesional; cuando se daba énfasis al destape de cajas de pandora, la proyección de videos que rebelaban las fechorías de un gobierno corrupto y corrompedor, las denuncias por malversación de fondos, la evidente pobreza moral de un Estado que hacia agua de tanta lacra.
Por otro lado, un pequeño sector de periodistas –ojo, sin comillas- valientemente se han separado de casas periodísticas antes de claudicar ante una línea que pretendió quebrar la labor y el papel de un periodista: informar y guiar, sin tener que decidir quién gana una elección. Otros, soportan con hidalguía la constante presión del medio donde laborar para ofrecer una buena labor.
Como aspirante a periodista, quedara en manos de la joven y nueva camada periodística, la difícil labor de recuperar la credibilidad de la prensa en el Perú. Una labor que será empujada por el actual pequeño grupo de verdaderos periodistas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario